ALQUILA LAMBORGHINI HURACAN SPYDER

Puede que no haya mejor manera de sentir lo que es un superdeportivo que con un Lamborghini descapotable. Y si es la primera vez, lo mejor es un Lamborghini Huracán Spyder. Es el pack completo de lo que un coche así debe ser: exótico, despampanante, exageradamente sonoro, y tremendamente disfrutable. Con pocos coches se atraerán más miradas y se provocarán más manos yéndose al pantalón para sacar el móvil y hacer fotos, mientras tu vives la experiencia de probar un superdeportivo a cielo abierto.

V10 atmosférico, solo para entusiastas

Hay otros rivales del mismo calibre como el Ferrari 488 Spider o el Audi R8 Spyder pero con el Huracán Spyder es otro cantar, la cosa no va solo de prestaciones o tecnología punta. En el fondo y con el corazón la clave del deportivo de motor central italiano es lo mucho que alucinarás con él, un diseño escultural que eriza la piel al verlo, un sonido del V10 que acelera el pulso tan rápido como el coche. 

Es normal soñar con el bramido de su motor, con verte conduciendo un Huracán por las calles vacías de una ciudad. Es un coche de aspecto afilado, desafiante, y una trasera que atrae como un imán a un trozo de metal.

Sonido celestial a cielo abierto

Para descapotar el Lamborghini Huracán Spyder solo hay que accionar el botón del túnel central y en 17 segundos tenemos una máquina de 1,18 metros de alto luciendo como un avión de combate sin cúpula. 

La capota de tres capas también ofrece un buen aislamiento, pero admitámoslo, no hay nada como plegar el techo llegando al semáforo, ya que hasta a 50 km/h el sistema funciona con total eficacia. Independientemente de como llevemos el techo, la pequeña luneta trasera tras los asientos se puede bajar. Así, si llevamos el techo puesto podremos oír el motor del Huracán como si fuéramos con él quitado. 

Lamborghini además ha implementado una solución de diseño llamadas “aletas” que emergen de detrás de los asientos en la parte superior, unas prolongaciones que salen cuando retiramos la capota y continúa la línea del coche, mejorando el flujo de aire sobre la zaga.

El peso extra de un Huracán Spyder con un Huracán Coupé es mínimo, solo 100 kg más para mejorar su rigidez, lo que son 1.542 kg. ¿Lo vas a notar? Pasando de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y de 0 a 200 km/h en 10,2 segundos dudamos mucho de que ese extra sea un problema a la hora de vibrar al volante cuando aceleremos a fondo. Y es que la mayoría de la estructura es de aluminio, como su carrocería.  Y es que es un 40% más rígido que el Gallardo Spyder, además de ganar un 50% de carga aerodinámica. 

Tacto radcial sin renunciar a las comodidades modernas

Pero la obra maestra en el Lamborghini Huracán Spyder es el motor que descansa detrás de nosotros, en posición central. Un V10 de 5.2 litros atmosférico de 610 CV que llegan a 8.250 rpm, y de 560 Nm de par a 6.500 rpm. El cambio de doble embrague es rápido, muy rápido, y la tracción total es el último ingrediente para que sus reacciones sean explosivas. 

Las levas del volante nos permitirán sacar mejor partido al Huracán Spyder, contando con unos frenos carbonocerámicos que pararán al toro italiano en cualquier momento con toda su mordida. Los modos de conducción “Strada”, “Sport” y “Corsa” modularán su temperamento, cambiando la respuesta del motor, la transmisión, la tracción total, el control de estabilidad y el escape.

El Lamborghini Huracán Spyder puede llevar una suspensión magnetoreológica. Sus amortiguadores con partículas magnetizables modifican su firmeza en tiempo real y dependiendo de las condiciones de conducción. El diferencial autoblocante también aporta precisión en la fiesta de la potencia en que se convierte el toro de Sant’Agata Bolognese. 

A bordo hay unos asientos tipo baquet que sujetan a las mil maravillas, una pantalla TFT para la instrumentación digital, un buen equipo de audio y un sistema multimedia manejable desde el mando de la consola central. 

datos técnicos y especificaciones

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